VICENS, Francesc: “Los instrumentos musicales en las colecciones españolas” a Music in Art (International Journal For Music Iconography), New York, XXVII (2002)p. 153-154
BORDAS IBÁÑEZ, Cristina, Instrumentos musicales en colecciones españolas, Madrid: Centro de Documentación de Música y Danza Inaem y Ministerio de Educación y Cultura, 1999 Vol I, 2001 Vol II.
La emergencia y el desarrollo de los estudios musicológicos en la península Ibérica y el reciente interés suscitado por las instituciones por las ciencias musicales da como resultado esta obra dentro del ámbito de la organología.
El interés por crear un catálogo general de instrumentos musicales y una base de datos lo suficientemente amplia como para elaborar un exhaustivo estado de la cuestión en materia organológica supone un avance significativo. Las diversas colecciones se han mantenido dispersas durante todo este tiempo y este hecho ha dificultado y retardado el proceso de estudio y su tratamiento unitario y específico.
El interés de esta obra es diverso porque en primer lugar nos remonta al conjunto de las colecciones que contienen instrumentos de música y nos remite a la historia del coleccionismo en España y a las políticas llevadas a cabo des de la Ilustración, y en segundo lugar, la tarea de intentar reunir toda la información relativa a los instrumentos musicales en un catálogo exhaustivo resulta un recurso muy significativo en una disciplina que tiende cada vez más a globalizarse.
El objetivo de este estudio es el de sistematizar los instrumentos musicales pertenecientes a las colecciones de titularidad estatal o gestionadas por el estado. Este interés ha resultado beneficioso por los mecanismos bilaterales que acciona a favor de dicho patrimonio. Por una parte ha desarrollado la gestión organológica (definiendo su finalidad cultural, histórica y social) y por otra contribuye a su mantenimiento y conservación.
Este ambicioso proyecto llevado a cabo con rigurosidad y criterio científico por Cristina Bordas va por el segundo volumen publicado.
La mayor parte de las obras de este catálogo procede de las colecciones históricas coloniales del siglo XVIII y XIX de ámbito real o eclesiástico (de las que no tenemos prueba alguna que fueran conservadas con intenciones coleccionistas).
Estas colecciones plantean muchas cuestiones a la hora de concretar una ficha de catalogación ya que ofrecen un panorama geográfico y cronológico muy diverso. La procedencia de los fondos de estos museos nos remite a las culturas de los cinco continentes y lo que esto supone que es enfrentarse a una diversidad de objetos musicales muy dilatada. Las tipologías oscilan desde las fuentes arqueológicas hasta piezas turísticas, pasando por juguetes y curiosidades (incluso se incluyen piezas incompletas y fragmentos). Este reto se intenta salvar con la voluntad de homogeneizar esta diversidad organológica que se topa con la inevitable limitación que supone acotar cada instrumento a una ficha técnica. . De manera que esta pluralidad tipológica requiere una reflexión sobre el lenguaje sonoro dentro del contexto de cada instrumento.
En el catálogo se define la cronología, la procedencia de los fondos y sus tipologías con un número de inventario para cada pieza que permite su rápida localización.
El catálogo no contempla en ningún momento información relativa a los aspectos prácticos (técnica o tesitura) ni extra organológicos (función social, ocasiones de uso o contexto) sin embargo se nos invita a su reflexión.
Con una introducción que pretende hacer un repaso a las principales colecciones desde el Renacimiento hasta la actualidad comprendemos mejor la necesidad de elaborar una obra de estas características y las dificultades que conlleva su realización.
Este estudio contiene hasta el momento 1503 fichas de museos pertenecientes al Estado (842 registros en el primer volumen y 661 en el segundo).
La autora propone los criterios de catalogación y una metodología legitimada por los patrones anglosajones originados por Curt Sachs y Erich Hornbostel: “Systematik der Musikinstrumente. Ein Versuch” Zeitschrift für Ethnologie publicado en Berlín en 1914. El catálogo sigue las cuatro clases que proponen dichos autores basado en la producción de sonido: aerófonos, cordófonos, ideófonos y membranófonos. También se ha dado cabida a instrumentos que intervienen en el proceso de creación musical (así como medidores de sonido o accesorios).Y para los elementos de la ficha y su presentación se han tenido en cuenta las recomendaciones del informe Normalización documental de museos (Madrid: Ministerio de Educación y Cultura, Dirección de Bellas Artes y Bienes Culturales, 1996).
Desde un punto de vista interdisciplinar este catálogo nos ofrece un patrimonio que nos habla de los procesos de formación de las colecciones, de su estudio y tratamiento y sobre la evolución de los estudios organológicos del país. Con valor múltiple, a pesar de su significación en el mundo de la historiografía adquiere un valor documental en sí. Pretende ser un catálogo abierto, un punto de partida para nuevas investigaciones entre el proceso de formación de las diferentes colecciones de instrumentos. Además podemos llevar a cabo la valoración histórica de diferentes épocas y las motivaciones que tuvieron los expedicionarios de reunir dichas colecciones.
Este trabajo –como dice Romà Escalas- nos invita a contemplar el instrumento bajo su aspecto musical en un medio vital creativo y evolutivo, de forma que el instrumento, considerado como documento sonoro, permite ser abordado como herramienta absolutamente ligada a su posibilidad de uso musical. No será pues suficiente el simple estudio descriptivo, histórico, formal y acústico para entender el instrumento y que su finalidad es producir música.
El estudio de la interpretación de las músicas del pasado es realmente ambigua sin la participación directa de la organología conservada ya que el instrumento actúa como una fuente de estudio indispensable y da criterio interpretativo.
Este estudio dará luz a muchas actitudes hipotéticas sobre la interpretación de la música de estos instrumentos.